El programa de extensión en frutales que adelanta la Universidad Nacional Experimental del Táchira, como en años anteriores continua con su propósito estratégico como es atender y orientar técnicamente a los productores en el estado Táchira desde cítricos que incluye limón, mandarina, tangelo, naranja, piña y cultivos de zona alta como mora, durazno, tomate de árbol, lulo, otros rubros como aguacate, parchita y badea.
Desde la Coordinación de Extensión Agraria, el ingeniero Angel Molina es el responsable del programa junto a un equipo de colaboradores integrado por Dennys Ceballo, Henry Labrador y Heriberto Márquez quienes cumplen una importante labor desde el año 1998.
Explicó Angel Molina que el estado Táchira por los diferentes pisos aptitudinales le permite producir una variabilidad de rubros, “es por ello que nos extendemos a los diferentes municipios donde por demanda solicitan la asistencia técnica, se ha venido cumpliendo desde hace ya doce años, el cual comenzó en conjunto con la Gobernación del estado como aportador de recursos”.
Este año se ha centrado el trabajo en el municipio San Judas Tadeo, con el rubro de guanábana gigante con un productor que tiene seis años sembrando esta fruta, se ha hecho una labor de seguimiento y de manejo integrado de este rubro que se está convirtiendo en uno de los más importante a nivel regional, desde el punto de vista agroindustrial.
Destaca que en la finca del productor “La Esperanza”, se estableció una pequeña agroindustria donde se le dará valor agregado a la fruta, es un proyecto que cuenta con la asistencia técnica de la universidad; igualmente se montará un ensayo de fertilización allí para aportarle más al productor porque el cultivo es bastante exigente.
Cabe destacar que la guanábana es de alto uso en la agroindustria y desde el punto de vista de consumo de los hogares; la variedad gigante llama mucho la atención en el mercado se pueden conseguir con una presentación desde cuatro hasta seis kilos, es una fruta nutricional de importancia, tiene propiedades anticancerígenas según investigaciones médicas, tiene alta demanda. Se desarrolla un paquete tecnológico agronómico para el manejo apropiado de ese rubro.
Un trabajo de extensión para una mejor producción
Los productores de cítricos también cuentan con el respaldo de la UNET, rubro que continúa en ascenso y especialmente se presta asistencia técnica en el municipio Samuel Darío Maldonado, también en la zona sur cada día aumenta la superficie de siembra y se extiende a otros municipios como Torbes.
De la misma manera, en el municipio Libertad: Hato La Virgen y Llano Grande se trabaja hacia un manejo integrado del segundo rubro de importancia en cuanto a superficie en la región como es la piña.
Recientemente, se visitó el municipio Pedro María Ureña donde se observa un ascenso en relación a la superficie de siembra de limón; allí existe un problema de tipo fitosanitario, por lo tanto la universidad abrirá un frente hacia los productores de la zona para hacer un diagnóstico y generar una estrategia de tratamiento para atacar la situación.
Por otra parte, en el municipio Rafael Urdaneta se cumple una actividad con una cooperativa de productores en el área de frutas, se han impartido cursos sobre controladores biológicos, la intención es montar un laboratorio de producción de bioinsumos, es decir, utilizar los controladores biológicos en el manejo integrado de los cultivos de la zona como durazno, mora, fresa, lulo, higo para disminuir el alto uso de agroquímicos.
En este orden de ideas, el programa frutales aborda el manejo y uso seguro de agroquímicos donde siempre se lleva a las comunidades una campaña educativa que consiste en explicar el uso racional y apropiado que se le debe dar a los agroquímicos, situación que se presenta no sólo en frutales sino en todos los cultivos.
Gracias a un proyecto que cuenta con el respaldo de la Ley Orgánica de Ciencia y Tecnología, LOCTI; conjuntamente con la ingeniero Merly Ostos, el ingeniero Angel Molina y su equipo, desarrollan un programa de capacitación para estudiantes de agronomía, producción animal y ambiental, para que a través del Servicio Comunitario que tienen que realizar como requisito de ley antes de graduarse, visiten las comunidades rurales y sean multiplicadores de la información en los sitios donde exista esta problemática para crear conciencia a los productores, ya que ello puede causar complicaciones a la salud como intoxicaciones, afectaciones al ambiente, mala disposición de los envases. En este momento se diseñan los módulos del programa para empezar a trabajar en el mes de noviembre de este año.
El Programa de Extensión en Frutales abarca gran parte del territorio tachirense, prestando asistencia técnica a los productores para un mejor manejo de sus cosechas y a la vez promoviendo un mensaje educativo para preservar el ambiente y la salud de la población.