
Hemos logrado una gran victoria y, entre otras cosas, se lo debemos a la constancia, que sustenta el trabajo en una fuerza de voluntad sólida y en un esfuerzo para llegar a la meta propuesta, venciendo las dificultades, e incluso, venciéndonos a nosotros mismos.
De esta manera, Antonio José Pérez Araujo, en representación de sus compañeros graduandos, se dirigió a los asistentes al Acto Académico de Grado, que realizó la Universidad Nacional Experimental del Táchira, en el que las autoridades confirieron títulos de Pre Grado en Ingeniería en Producción Animal, Electrónica, Informática, Industrial y Mecánica y de Magíster y Técnico Superior Especialista.
Antonio José Pérez Araujo, continuó en su discurso: Hemos puesto el corazón y el resultado ha sido el éxito. Somos algo así como el bambú japonés, nos tomó tiempo desarrollarnos mientras íbamos creando una base firme. En la vida cotidiana, muchas personas tratan de encontrar soluciones rápidas, triunfos apresurados sin entender que el éxito es simplemente resultado del crecimiento interno y que éste, requiere tiempo y sobre todo, mucha constancia.
Hoy que por fin hemos terminado, es importante hacer un recuento de todo lo que nos llevamos para siempre de la UNET, nuestra Alma Mater que nos ha dado mucho más que solo conocimiento, nos ha dado lecciones de vida. Nuestro título no solo representa lo que aprendimos en la Universidad, representa también todo lo que aprendimos fuera de ella. Nuestros profesores, compañeros y familia destacó.
Para Pérez Araujo, ya Ingeniero en Electrónica, con la obtención del título, se abre una nueva carrera llena de oportunidades, de obstáculos y de aprendizaje. La UNET nos ha dado una llave con la que podremos abrir muchas puertas, pero sólo de nosotros dependerá mantenernos dentro. El reto está frente a nosotros, desafiándonos. La decisión es nuestra. Llegó el tiempo de utilizar la llave para abrir la puerta que más nos convenga, llegó la hora de utilizar las herramientas para asegurar nuestro lugar, llegó el momento de echar mano de todo nuestro conocimiento y experiencia para demostrar de qué estamos hechos.
De esta manera, Antonio José Pérez Araujo, expresó el orgullo y satisfacción por la labor cumplida y planteó los nuevos desafíos a los que deberán enfrentarse. Posterior a su intervención, las autoridades entregaron los títulos respectivos y luego del acto protocolar, el Rector José Sánchez Frank envió un mensaje ante las festividades decembrinas y sobre el importante reto que enfrenta la sociedad venezolana para llevar las riendas del país, hacia el progreso y desarrollo.
El Coro Universitario obsequió a los graduandos la interpretación de tres piezas musicales. Cantemos a coro, de José Rafael Rivas; Adorar al niño, aguinaldo tradicional venezolano y La Pascua es hermosa de Luis Mariano Rivera, melodías que agregaron un toque de festividad al encuentro.