Prensa UDO/Teresa Tononi
La araña Latrodectus cf. geometricus, conocida también como viuda marrón, a diferencia de los miembros de la familia Theridiidae, a la cual pertenece, no sólo se alimenta de insectos vivos y de otras arañas, incluidas las de su misma especie; ya que uno de sus ejemplares, por lo menos, ha sido observado alimentándose de un reptil, específicamente sobre la serpiente colúbrida Tantilla melanocephala, como lo reportan Leonardo De Sousa, Jesús Manzanilla y Pablo Cornejo Escobar, del Núcleo de Anzoátegui de la Universidad de Oriente, la Universidad Central de Venezuela y el Núcleo de Sucre de la UDO, respectivamente.
En un trabajo intitulado Depredación sobre serpiente colúbrida por Latrodectus c.f. geometricus Kock, 1841 (Araneae: Theridiidae), este equipo de docentes-investigadores registra por primera vez, en Venezuela, el hallazgo de una viuda marrón alimentándose de un ejemplar de Tantilla melanocephala, en el interior de una vivienda de El Rincón Adentro, localidad del municipio Sotillo del estado Anzoátegui.
Antes del reporte de este hallazgo, en Venezuela, no se tenía referencia sobre casos de depredación ocasionados por arañas en animales domésticos ni en fauna silvestre del territorio nacional. Y todavía se desconoce cuáles podrían ser los efectos y la composición de los venenos de esta clase de arácnidos.
Por lo tanto, este caso podría apuntalar la importancia epidemiológica potencial de esta especie de araña, con hábitos domiciliarios y peridomiciliarios; especialmente cuando Latrodectus cf. geometricus ha sido reseñada como una araña común para la costa xerofítica del oriente venezolano.
La viuda marrón y su presa
La araña depredadora y su presa fueron capturadas por los doctores Manzanilla, del Museo del Instituto de Zoología Agrícola de la Facultad de Agronomía de la UCV, y De Sousa, del Centro de Investigaciones en Ciencias de la Salud del Instituto de Investigación y Desarrollo Anzoátegui y de la Escuela de Ciencias de la Salud del Núcleo de Anzoátegui de la UDO, en abril del año 2000. El registro de este hallazgo se publicó recientemente en la revista Ciencia, de la Facultad de Ciencias Experimentales de la Universidad del Zulia.
Al momento de la captura, la serpiente se observó viva y parcialmente colgada de la tela de la araña, que estaba ubicada en el ángulo inferior formado entre la pared y el suelo de la vivienda; mientras que la araña Latrodectus cf. geometricus se encontraba alimentándose sobre la presa, Tantilla melanocephala, refiere el doctor De Sousa.
Al explicar los daños que esa araña de apenas 8,30 milímetros de largo había provocado a la serpiente colúbrida, cuyo tamaño le superaba con creces: 234, 94 milímetros, el científico de la UDO indica que el reptil presentó dos áreas de ulceración en la región dorsal: la primera, a unos 10,05 milímetros de la cabeza; y la segunda, aproximadamente a 49,94 milímetros de la cabeza. Estas lesiones dice posiblemente fueron causadas como producto del efecto mecánico de los quelíceros, o piezas bucales de la viuda marrón.
Agrega que después del hallazgo se exploró la vivienda, y se localizó cinco hembras más de la araña viuda marrón: dos dentro de la vivienda una, bajo una silla y la otra en la ventana de un ambiente de dormitorio-, con sus respectivas ootecas o cápsulas de huevos, y tres en el jardín de la residencia.
Las telas de las arañas fueron inspeccionadas y se localizaron en ellas restos o cuerpos enteros de moscas, grillos, cucarachas, mariposas y abeja, precisa el científico de la UDO, quien resalta que la generalidad de las arañas, como ocurre con la mayoría de los arácnidos, se alimentan principalmente de insectos, aunque algunas especies de otras familias pueden capturar pequeños vertebrados, especialmente anfibios, y lagartos, en algunos casos.
Arañas del género Latrodectus
El género Latrodectus Walckenaer, 1805 (Aranae, Theridiidae), incluye 31 especies en el mundo. Estas arañas dice De Sousa – son tejedoras de telas irregulares, amorfas y desorganizadas, y algunas de sus especies son consideradas de importancia médica, lo cual está relacionado con su distribución cosmopolita y la elevada toxicidad del veneno de la mayoría de sus taxones.
Destaca que la arañas pertenecientes al grupo de especies de Latrodectus mactans, son las más peligrosas y de mayor tamaño, y se les conoce como viudas negras, viudas marrones y capulinas. Agrega que poseen hábitos diurnos y pueden encontrarse bajo rocas, restos de madera o leña en descomposición, en esquinas oscuras de viviendas y en cualquier cavidad disponible. Durante los meses secos, la hembra cuida sus huevos, y es durante este período cuando ocurren la mayoría de los accidentes, subraya.
Primer caso de depredación de serpientes
El caso registrado por De Sousa, Manzanilla y Cornejo Escobar, es el primero que se conoce sobre arañas del género Latrodectus que depredan serpientes. Sin embargo, están bien documentados varios casos de depredación de algunas especies de arañas de otras familias sobre otros animales silvestres.
Al respecto, el docente-investigador de la UDO informa sobre varios casos de depredación protagonizados por las especies de araneae que a continuación se indican: Ancylometes spp.
sobre la rana Hyla minuta; Theraphosa leblondi sobre el anfibio Oscaecilia zweifeli, y Ancylometes rufus sobre la rana Scinax altera. De Sousa igualmente menciona un caso de necrosis durante la depredación del lagarto Phelsuma astriata por la araña Nephila inaurata, y el caso reciente de varios ejemplares de Latrodectus lilinae depredando sobre pequeños lagartos en una zona árida del sureste de España.
Por otra parte, refiere que la verificación de la identificación taxonómica de la serpiente la realizó Ramón Rivero, de la Dirección de Fauna de la Oficina Nacional de Biodiversidad; y la del arácnido, Oswaldo Villarreal Manzanilla, del Museo de Historia Natural La Salle.
Finalmente informa que la araña depredadora está depositada en el Museo de Animales Venenosos del Centro de Investigaciones en Ciencias de la Salud del Núcleo de Anzoátegui de la UDO; y la serpiente, en la Colección de Reptiles de la Estación Biológica de Rancho Grande, de la Dirección de Fauna del Ministerio del Ambiente.